¡Zapatos de una talla más grande!

¿Sabías que 7 de cada 10 mujeres embarazadas pueden crecerle sus pies? Sí, tu útero y senos no son los únicos que aumentarán de tamaño, al final del embarazó tus pies pudieran medir entre dos y diez milímetros de más.

Una vez más las hormonas, en este caso la relaxina, pudiera ser la causante que tus pies crezcan un poco. Bueno, así podrás comprar zapatos nuevos, algo que le encanta a todas las mujeres.

Ya tienes 21 semanas de embarazo, tu bebé sigue creciendo y si ya permitió que vieras sus genitales, sabrás si es niño o niña.

Desarrollo del feto de 21 semanas de embarazo

Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno a cada célula del organismo de tu bebé. Hasta ahora eran producidos por el hígado, pero a partir de esta semana veintiuno lo hará la médula ósea, la cual se ha desarrollado para iniciar con sus funciones.

Su corazón late con muchísima más fuerza, tanto que el ginecólogo ya no necesita ningún equipo especial para que puedas escucharlo. Ahora solo con colocarte el estetoscopio es suficiente para que oigas ese bum, bum, bum que dice cuanto te quiere.

Tu bebé no deja de moverse, en ocasiones puede hacerlo hasta 50 veces en una hora. El se estira, patea y gira dentro de tu útero, lo hace libremente porque todavía tiene espacio suficiente para hacerlo. Pronto, lo que ahora sientes como cosquillitas en tu barriga, serán tan fuertes que hasta podrán despertarte.

Así como está activo, también descansa y duerme. Si en esta semana 21 te realizan una ecografía podrías verlo tranquilito, acurrucado, hasta chupándose el dedo.

Las uñas del feto comienzan a crecerle, pero no son duras. Imagínate, si fueran como las tuyas se arañaría su delicada piel.

Si estás esperando una niña, sus ovarios ya están ubicados en su pelvis. En el caso de ser un varoncito, sus testículos ya bajaron del abdomen, pero todavía no han llegado a su destino final, el escroto.

¿Cuánto mide y pesa tu bebé de 21 semanas de gestación?

Semana a semana el feto crece, ahorita tiene el tamaño de una zanahoria. Desde su cabecita hasta los pies mide aproximadamente entre 25 y 27 centímetros y pesa más o menos 350 gramos.

Síntomas de tu embarazo de 21 semanas

Tu barriga sigue creciendo y esto hace que los órganos que están alrededor puedan desplazarse un poco de su posición original. Por ejemplo, tus pulmones podían estar un poco más arriba de lo habitual, lo que puede hacer que te sientas fatigada.

También el útero puede presionar tu ombligo, haciendo que se salga un poco hacia afuera. No te preocupes, eso suele ser temporal, luego del parto todo volverá a la normalidad.

¿Sientes como si tu estómago se quemara? Son los ácidos del estómago que llegan al esófago y causan ardor. La presión que hace tu bebé sobre el estómago es cada vez mayor, así que la acidez pudiera ser cada vez más intensa.

Para aliviar esta terrible molestia deberías comer varias veces, en porciones pequeñas, no condimentar mucho las comidas y evitar las frituras. El dormir con la cabeza un poco más alta que el resto del cuerpo también sería de gran ayuda, ya que pudiera hacer que los jugos gástricos no suban, ¡inténtalo! Puede hacer que te sientas mejor.

Tus manos y pies pueden hincharse, lo que posiblemente se deba a la retención de líquido, al aumento del volumen de la sangre o a problemas circulatorios, por el peso de tu útero. Coméntale este síntoma a tu doctor, quien pudiera indicarte comer bajo de sal, no mantenerte mucho tiempo de pie o sentada, colocar tusa pies en alto cuando estés, bebe agua y acuéstate sobre tu lado izquierdo.

Si notas que están apareciendo algunas várices o si sufres de estas, tal vez puedas considerar utilizar las llamadas “medias premamá” las cuales ayudan a activar tu circulación.

Ya sientes los movimientos fetales de tu bebé y si después de comer te acuestas y relajas, ¡comienza la fiesta! Disfruta al máximo este momento.

¿Cuál es tu peso?

Habrás notado que en esta semana 21, debido a tu embarazo, tienes unos kilitos extras. Tu peso puedes estar entre 4,1 y 6,8 kilos de más, si tomamos como referencia que pesabas 65 kilos al inicio del embarazo, ahora deberías estar pesando alrededor de 69,1 y 73,8 kilos.

¿Comer por dos?

Hay un mito que muchas personas suelen decir: la mujer embarazada debe comer por dos. Esto no es cierto, el hecho que de ti dependa el desarrollo del bebé no quiere decir que tengas que ingerir el doble de alimentos. Hacerlo probablemente solo te haría ganar peso, lo cual no siempre significa tener salud.

Aunque muchas veces podrías tener más apetito, y tal vez te provoque comer dos emparedados en vez de uno, trata entonces de saciar el hambre comiendo frutos secos, fresas, guayaba, palitos de zanahoria que, además de ayudarte a saciarlo, te nutrirán.

¿Dónde quedan las ricas tortas o helados de chocolate? Claro que puedes comerlos, pero con moderación. Si realizas ejercicio puedes quemar rápidamente esas calorías extras que ganaste con los dulces.

Consejos en la semana 21 de tu embarazo

¡Un masaje! Es el regalo perfecto para tu cuerpo. Pídele a tu pareja que suavemente masajee tu espalda, cuello y piernas. La sensación será tan placentera que te ayudará a afrontar con más energía cualquier situación que pudiera generarte estrés, además de mejorar enormemente la circulación en tus piernas.

Aparte de todo esto, será una excelente oportunidad para que, como pareja, tengan momentos íntimos, donde disfruten y reafirmen los hermosos sentimientos que los unen.

¿Dónde será el parto de tu bebé? Aún faltan algunos meses, pero es conveniente que comiences a ver las opciones que tengas. Puedes informarte sobre el hospital que te corresponda, evaluar las opciones que te ofrece la compañía aseguradora o ir directamente a la clínica privada.

Algunos aspectos que pudieras considerar es la tecnología que cuenten en la maternidad, los protocolos de recepción y posparto, lo cerca que este de tu casa y si tienen algún tipo de servicio para tu acompañante

¿El estrés afecta a mi bebé?

Aunque este trimestre tal vez ya no sientas los desagradables mareos y náuseas, tus hormonas todavía están en niveles elevados, lo que probablemente haga que estés ansiosa ante las nuevas situaciones que se avecinan: el parto, la lactancia y los nuevos gastos que pudieras tener.

El cortisol, conocido como la hormona del estrés, pudiera filtrase al líquido amniótico y afectar el desarrollo de tu bebé.  Por esto es importante que liberes esas tensiones que te pudieran estar agobiando.

Es el momento ideal para sentir el apoyo de tu familia, sobre todo el de tu pareja. Es la oportunidad perfecta para reforzar la comunicación que existe entre ustedes, hazle saber lo que sientes y tus preocupaciones. Juntos encontrarán la mejor manera de aliviar tus tensiones, esa armonía la recibe tu bebé y estará muy feliz de sentirlos unidos.

Cada momento vivido durante tu embarazo será inolvidable. Puedes llevar un diario con fotos y anécdotas, así me mostrarás a tu bebé cuando nazca lo feliz que estaban todos mientras esperaban su llagada.